La obsolescencia programada se inicia con el presidente del directorio de General Motors Alfred Pritchard Sloan en la década de los años 20 en donde este se hizo una pregunta ¿como una persona que tiene un vehículo funcionando muy bien, podría necesitar uno nuevo es ahí donde en General Motors estudian a sus consumidores y adoptan distintas estrategias de ventas, General Motors comenzó a dar créditos para financiar los vehículos y así más personas accedan a ellos.
Tenían 5 marcas diferentes con precios variados entre sí y así cada marca estaba dirigida a un segmento diferente de la población, con esto Alfred se pregunta ¿Cómo podrían continuar vendiendo autos a sus clientes que ya tenían vehículos? es ahí donde nace la idea de cambiar el modelo de vehículos, cada año, sería un estilo diferente al anterior y así pasarían a ser completamente obsoletos solo por el modelo nuevo, el presidente de GM utilizaba el término “obsolescencia dinámica”, ya que su intención era que fuesen los propios consumidores quienes vieran su vehículo como obsoleto frente a los nuevos modelos y lo reemplazaran incluso sin necesitarlo, era una estrategia para aumentar el consumo solo cambiando el modelo de sus vehículos a una versión mejorada.
La obsolescencia programada se hace más conocida gracias al agente inmobiliario Bernard London quien en 1932 sugirió en un artículo un modo de estimular el consumo para capear la Gran Depresión: “Definir la obsolescencia de los bienes de consumo en el momento de su producción”. En su título, London empleaba una expresión que quizá por entonces ya circulaba en la comunidad de negocios: “Obsolescencia programada”.
La obsolescencia programada es una estrategia de diseño y producción que implica crear productos con una vida útil limitada o con características que se vuelven obsoletas después de un período determinado. Esto se hace para incentivar a los consumidores a comprar nuevos productos y mantener la demanda.
Características de la obsolescencia programada:
- Diseñado para fallar: Crear productos que fallen o dejen de funcionar después de un tiempo determinado.
- Limitaciones técnicas: Incorporar tecnologías o componentes que se vuelvan obsoletos rápidamente.
- Incompatibilidad: Diseñar productos que no sean compatibles con futuras actualizaciones o tecnologías.
- Estilo y moda: Crear productos con diseños que se vuelvan pasados de moda rápidamente.
- Falta de repuestos: No proporcionar repuestos o hacerlos difíciles de obtener.
Ejemplos de obsolescencia programada:
- Teléfonos móviles con baterías no reemplazables.
- Electrodomésticos con componentes que fallan después de un tiempo determinado.
- Software que requiere actualizaciones constantes.
- Ropa y accesorios de moda que se vuelven obsoletos rápidamente.
- Productos con fechas de caducidad artificiales.
Impactos negativos de la obsolescencia programada:
- Desperdicio y contaminación.
- Consumo excesivo de recursos.
- Gasto económico para los consumidores.
- Pérdida de confianza en las marcas.
Alternativas a la obsolescencia programada:
- Diseño sostenible.
- Productos duraderos y reparables.
- Actualizaciones y mejoras compatibles.
- Ofrecer repuestos y soporte técnico.
- Fomentar la economía circular.
Es importante ser conscientes de la obsolescencia programada y elegir productos y marcas que prioricen la sostenibilidad y la durabilidad.
Escrito por Angela Reyes




